Estamos
genéticamente programados para sentir placer, amar y ayudar a los
demas, es algo tan primitivo como nuestros genes, el resto de las
variaciones que podamos percibir son producto de intervenciones
circunstanciales o premeditadas por nuestro cerebro para desviarnos del
camino.
Si solo nos detuvieramos un momento y vivieramos mas
despacio, podriamos en muchas ocaciones disfrutar de esos momentos, no
pensar en la lista del supermercado mientras nos hacen una caricia,
saborear un helado de chocolate con trocitos de cereza bien despacio...
escuchar con todos los sentidos y ser empático....vamos tan deprisa que
nos olvidamos de ayudar a los demás y el correr del tiempo nos hace mas
amargos, agrios y desinteresados por las cosas simples de la vida.. La
sensacion de mariposas en el estomago cuando te dan un beso apasionado,
la inminencia de un orgasmo, el minuto posterior a el y la agradable
sensación de saber que dejamos a nuestro cerebro de lado al menos por un
rato y nos dedicamos a ser primitivos, quizas sean los primeros pasos
para comenzar no?
Totalmente de acuerdo.
ResponderEliminarLas prisas nos atan todos los sentidos sin darnos cuenta. Menos mal que de vez en cuando dejamos de pensar y nos dejamos llevar.
Un saludo Ariana.
Ester.